¿Qué es ser valiente?
Si uno se pregunta, y va a las definiciones que uno ha visto en la televisión y en las películas con las que crecimos, se muestra la valentía como la falta de miedo frente a una batalla, o hacer cosas sin pensar en las consecuencias. En realidad, la valentía tiene un significado un tanto distinto, y no tenemos que ver solo películas o historias para encontrarla, aunque estas ayudan. Lo que se tiene que ver es nuestro interior.
Haga el ejercicio de estudiar lo que ha sucedido en su vida. Ha vivido situaciones que han sido muy satisfactorias. Son todas esas en las que ha encontrado felicidad. Pueden ser decisiones que, aunque duras, trajeron consigo éxito y realización profesional o familiar. Son también momentos en los que se sintió pleno y orgulloso de usted mismo y de las personas que se encuentran a su alrededor. Estas dejan una huella indeleble en el alma, y recuerdan lo bello que es vivir.
Hay otras que no lo fueron. Estas situaciones son aquellas que le marcaron y dejaron cicatrices (visibles e invisibles). Son los momentos en los que ha sido maltratado, física o psicológicamente, abandonado, o sido sujeto de algún tipo de negligencia. Son además las decisiones que no nos enorgullecen, aquellas que se tomaron para agradar a los demás o para evitar algún momento doloroso, o incluso, cuando sus decisiones le llevaron a renunciar a aquello que usted es: sus principios y valores.
Ahora, si ya lo ha notado, es por medio o a través de estas situaciones que usted ha llegado a este momento: su vida al presente, su identidad, sus logros y el cómo ha logrado superar aquellas tragedias de su vida, han sido gracias a que usted ha tenido valentía. La valentía se encuentra escondida en aquellas pequeñas acciones que hicimos para superar esas situaciones, incluso cuando teníamos miedo. Su valentía es su capacidad de ser resiliente.
El ser resiliente es escoger todos los días seguir adelante hacia una meta o propósito. Es salir y enfrentar la vida todos los días, tratando de mejorar las pequeñas cosas que necesitan repararse. Pedir perdón, ser humilde, aceptar errores y asumir las consecuencias, escuchar a tu hijo y no preferir mirar las redes sociales; es decidir no repetir. Ser resiliente es ser consciente que se debe reparar la relación que tiene con usted mismo y con las personas que le importan. O incluso, salir de aquellas que solo han traído dolor y angustia.
Tiene también la opción de preferir quedarse en donde se encuentra. De cualquier manera, usted está asumiendo una posición frente a su vida. El enfrentar estos eventos adversos en la vida es lo que hace que uno crezca como persona. La constante es que se toman decisiones con el miedo de que algo pase, de manera que se lidia con el dolor y con la angustia que estas generan. La valentía se encuentra en estas decisiones. Implica enfrentarse con el dolor de frente, y más importante, buscar ayuda cuando la necesita.
Enfrentar la adversidad es una manera de escoger la posición de enfrentar la vida, de ser resiliente.
Sea valiente, cuídese a sí mismo y cuide de su familia, y haga de su vida algo mejor.
Escrito por: Douglas Garcés – Psicólogo Universidad de San Buenaventura


